1.    Con la frente en una silla. Coloque la parte trasera de ésta cerca de una pared. Después de intentar la postura una vez, experimentar con la colocación de la silla, mover más cerca o más lejos de la pared hasta que encuentre una distancia cómoda. Coloque una manta sobre el respaldo de la silla para amortiguar la frente. Luego ponga las palmas de las manos firmemente contra la pared, a unos centímetros más alto que sus hombros. Con los pies apoyados en el piso y separados al ancho de la cadera, hasta que los brazos y el torso estén paralelos al suelo. Mantenga las rodillas ligeramente flexionadas para liberar las tensiones en la espalda.
Conserve flojos los músculos del cuello.
Mantenga la posición 1 minuto. Para salir, caminar  hacia la pared y aflojar lentamente.

3 Variantes

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